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Do you speak… sales? (El proceso de ventas en traducción)

Do you speak… sales? (El proceso de ventas en traducción)

Cuando Agustín me propuso escribir un artículo acerca de cómo es el proceso de ventas en el sector de la traducción, pensé que no podía aportar gran cosa. En realidad, el proceso de venta en traducción no es muy distinto al de muchos otros sectores.

En cambio, si hay algo que hay que destacar del proceso de venta de traducción, es que es un proceso muy lento y que incluye muchas fases de asesoramiento. Desde que una empresa se plantea una traducción hasta que finalmente la aprueba, pueden pasar muchos meses, ya que, en algunos casos, la traducción es la fase final del desarrollo de un producto.

Además, nos encontramos dos factores de resistencia importantes:

  1. Es una profesión poco valorada, porque “todo el mundo habla inglés y es suficiente para hacer negocios con el extranjero”.
  2. Aunque nadie lo admite, se usa mucho Google Translate y otras soluciones de traducción automática. No estoy en contra de ellas, sino en cómo se están usando. Si quieres saber más sobre cómo usarlas, pregúntame.

Por tanto, mi primera tarea en la toma de datos, además de saber sobre la empresa del cliente, sus productos/servicios, su manera de trabajar y sus planes de expansión internacional (de otra forma no tendría necesidad de contar con servicios de traducción), es saber si conocen lo que hay detrás de un proceso de traducción, si han trabajado ya con traductores (da igual que sea agencia o profesionales autónomos) y cuál ha sido su experiencia con ellos.

En la mayoría de casos, hay una ignorancia bastante grande que es directamente proporcional a la negativa a aceptar un presupuesto. Por tanto, hay que ayudar al cliente a entender por qué una traducción vale lo que vale.

No todos los clientes son iguales, normalmente me cuesta menos hablar con desarrolladores de software que con un restaurante o una tienda de cualquier tipo, pero en general todos quieren saber lo mismo: cuánto les va a costar y cuándo lo van a tener. En algunos casos, como en la traducción jurada, no hay mucho que discutir; sin embargo, cuando se trata de la traducción de manuales de instrucciones, de páginas web o de un menú de un restaurante, el proceso de ventas es más complejo, ya que la planificación del proyecto puede influir en el presupuesto final.

Cuando esto ocurre, suelo seguir estas premisas:

–        Facilitar las cosas al cliente. No usar tecnicismos, ni extenderse en las explicaciones de los procedimientos. No hay que tratar al cliente de tonto, pero es fácil que se pierda si nos ponemos muy técnicos. A nosotros también nos pasaría si el cliente nos cuenta todo el proceso de fabricación de su producto.

–        Intentar reunirme con las personas implicadas en el proyecto. Además del que tiene que dar el visto bueno (departamento financiero) intento, siempre que sea posible, que la persona responsable del departamento con el que trabajaremos (marketing, desarrollo del producto) esté presente, ya que esta persona sí puede entender mejor lo que necesitaremos de ellos y podremos adaptar nuestros procedimientos a los suyos para que, aun estando en otra empresa, seamos parte de su equipo.

–        Definir bien las tarifas y las tareas que se incluyen en las mismas, y qué ocurre si se decide suprimir alguna de las fases. De nuevo, hablar con la persona adecuada en este caso es útil.

Y sobre todo, ser sincera. Si hay alguna combinación lingüística o tipo de texto en el que no puedo asegurar si lo vamos a poder hacer bien, no prometo nada. Yo no estoy en contacto con los traductores, por tanto no puedo saber la experiencia de todos ellos, así que cuando me llega un encargo poco común, primero tengo que consultar con nuestro equipo para asegurarme de que podemos ofrecer un trabajo de calidad.

Como en muchos aspectos de la vida, los atajos no siempre son buenas soluciones, así que, en la traducción, venderemos más si somos sinceros y vamos poco a poco.

Vaya, pues parece que al final he aportado algo :)alicia

 

Alicia González es licenciada en Traducción e Interpretación por la Universidad de Barcelona y actualmente trabaja como Business Development Manager en Jensen Localization, empresa de traducción internacional con oficina central de España en Málaga.

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